CARTA BLANCA

Anoche disfruté con un programa de nuestra tele, sí esa que a partir de las cuatro de la tarde no se puede ver, a no ser que te pirre el cotilleo y las telenovelas. Sin esperármelo pasé del Loco de la colina a La Dos y zas! me topé con una escenografía sin excesos, dinámica, colorista, favorecedora. Mientras percibía estas sensaciones escuchaba a un compositor de música, a la sobrina de Federico García Lorca, al paleontólogo Juan Luis Arsuaga y a otras personas cargadas de cosas verdaderamente interesantes que contar. Lo echaba de menos, pero no me di cuenta de cuanto hasta anoche. En ese momento me fijé en el nombre del programa para no perderlo de vista. Se llama Carta Blanca y pensé: menos mal que todavía subsiste una tele en la que si te dan carta blanca para hacer un programa puedes hacer algo excepcional, sin selvas de famosos, sin platós llenos de figurantes teledirigidos en el público, sin invitados frikies que cuentan estupideces por dinero o fama, en fin sin todo aquéllo que le hace falta a un formato en el que lo único que importa es facturar. Menos mal!

Aunque igual que el segundo disco en solitario de Najwa Nimri y distintos movimientos de movilización social que airean"may day" en grandes pancartas, sólo estás en un pequeño espacio desde el que lanzar señales de alerta dentro del mar de desafíos que nos acechan y que en ocasiones disimulamos.
anso dijo
fue orgásmico
25 Mayo 2006 | 01:37 PM